Janeth Rivas, 46años, Autónoma. Colombia

"Cuando comencé mi proceso de coachingme sentía perdida en cuanto a mis metas, enojada, temerosa y con el alma pendiendo de un hilo y... ¿qué hizo Bea? cambiarme de silla cada vez que me lamentaba de lo "pobrecita que era yo". Aprendí a verme en tiempo presente y a dejar de ser tan dura conmigo misma. Un año después, esa que llegó con la cabeza baja salió de su despacho montada en una tabla de surf; feliz, decidida, fuerte y con ganas de que mi próxima ola sea más grande que la anterior. Gracias Bea, porque con tu cariño, tu guía y respeto he recuperado lo que siempre he sido: una mujer fuerte y muy capaz"