Arquitecta, 30 años. Barcelona

“Empecé mi proceso de coaching en un momento de mi vida que había perdido el control.Fue una gran decisión, porque ahora miro atrás y me doy cuenta de lo mucho que me ayudó.

A veces la vida te lleva por un camino que transitas por inercia, pero que tal vez no es el correcto.Bea te ayuda a parar y pensar qué es lo que estás haciendo, por qué y si vale la pena. Y, en caso de que no valga la pena, te acompaña en el camino al cambio, analizando tu forma de reaccionar ante las situaciones y dándote herramientas para conseguir tus objetivos.

Cuando empecé mi proceso de coaching, trabajaba explotada en un despacho de arquitectura 12h al día por un sueldo mísero. Empezaron a darme ataques de ansiedad. Fue una época muy dura. Pero hoy, tan sólo un año después,me conozco mejor yhe descubierto los recursos que hay en mí. Trabajo como freelance asociada con otra arquitecta, tenemos nuestro propio despacho y estoy en uno de los mejores momentos de mi vida.

Un día en una sesión, a través de un ejercicio, me di cuenta de que mi forma de ser perfeccionista y algoobsesivano me permitía disfrutar de la vida. Siempre andaba preocupada.Y, a la vez, vi que eso que pensaba que era tan “malo”, me había ayudado a que nunca me hubiera faltado el trabajo.

Este descubrimiento para mí fue revelador: entendí que esa cualidad no es buena ni mala. ¡Sólo debía aprender a utilizarla a mi favor!En el proceso de coaching, también descubrí herramientas para trabajar la ansiedad y sentir más liberación.

Bea es mágica, escucha sin juzgar, te acompaña en el proceso, te da herramientas y hasta un pequeño empujón cuando hace falta, y yo soy un claro ejemplo de que su trabajo funciona. La recomiendo 100%.”