Ainhoa Calaf, 32 años. Bailarina y profesora de danza. Barcelona

“Después de un par de años duros, de cambios, de caos… no sabía cómo encauzar las nuevas situaciones que vivía y, al final, me sentí superada por todo. Fue entonces cuando me recomendaron a Bea. Una persona encantadora, que desprende una vitalidad increíble, y capaz de hacer que te marches de su consulta como si fuera navidad en el peor de tus días.

Ahora mismo estoy inmersa en un proceso precioso a la vez que duro, en el que,  gracias a ella, estoy aprendiendo todo aquello de mí que merece la pena, soltando las cosas que ya no me sirven y tomando conciencia de nuevas facetas que nunca creí tener. No sé hasta dónde llegará este camino pero, desde luego, está mereciendo la pena cada minuto que paso con ella.

Hay veces en la que sola una no es capaz de avanzar, llevamos demasiado peso en nuestras espaldas y esto nos impide ver con claridad. Para ayudarnos, para guiarnos, para darnos ese empujón que nos falta existen personas como Bea pero, de entre todas, ella tiene algo especial que la hace única.”