¡Quieres saber más sobre Coaching y PNL
Descubre cómo pueden mejorar tu vida

coaching profesional

¿Has oído hablar sobre el Coaching pero no sabes exactamente en qué consiste? ¿Tienes curiosidad y te gustaría saber para qué sirve? ¿En qué te puede ayudar? ¿Qué te puede aportar?  Sigue leyendo…

Hay veces en que tu vida, o un aspecto concreto de ella, no te satisface: tu trabajo, tu relación de pareja, tu estilo de vida… No sabes por qué, pero la inercia y la rutina te llevan y, de repente, te ves viviendo un día a día en el que no te reconoces.

Pues bien. Un proceso de Coaching te ayuda a salir de esa inercia y buscar la vida que tú quieres, apostando por lo que realmente te gusta. Es un camino hacia ti mismo/a, una mirada hacia el interior para obtener lo que deseas del exterior.

Además de ser un marco conceptual de referencia y una filosofía, el Coaching propone una metodología de trabajo que promueve el cambio, la reflexión, la ruptura de resistencias y la consecución de objetivos. Es, asimismo, una excelente herramienta para generar acción

Un proceso de Coaching es una relación profesional entre dos personas (coach y coachee) o entre una persona y un equipo (en el caso de Coaching de equipos), que tiene lugar a través de un proceso voluntario. Busca obtener resultados extraordinarios en los diferentes ámbitos la vida de las personas y sacar al/a la coachee de su “zona de confort”, confrontándole con aquellas creencias que le están limitando y haciendo sufrir, porque presupone que fuera de la zona de confort está el aprendizaje.

Te da las claves para reinventarte y vivir el presente, y te hace conectar con tus recursos para conseguir esos cambios que deseas. En este camino también tomarás conciencia de tus valores y tu visión, guías infalibles a la hora de tomar decisiones. Asimismo, definirás qué objetivo u objetivos concretos quieres trabajar, cuáles son las motivaciones de los mismos y vencerás los miedos o inseguridades que puedan existir detrás.

Un proceso de Coaching es una aventura maravillosa y retadora de crecimiento personal que, con la mirada siempre puesta en el futuro y en lo constructivo, te dará pautas que te servirán toda la vida.

La PNL es una ciencia de la conducta que parte de las ciencias neurológicas, lingüísticas y cognitivas. Tiene relación con la comunicación, el aprendizaje y la gestión del cambio. Su finalidad última es transitar desde un estado actual (en el que la persona no está feliz, o no está fluyendo) hacia un estado deseado (que es aquello donde la persona quiere llegar, aquello que quiere conseguir). Para ello, se debe poner en cuestión qué es lo que está impidiendo o dificultando realizar el cambio que la persona desea. También es necesario desarrollar o acceder a recursos -tanto externos como internos- que ayuden a lograr ese estado deseado.

La palabra “programación” se refiere a aquellos aprendizajes o programas que hemos interiorizado a lo largo de nuestra vida, especialmente en la infancia, que en el momento presente de nuestra vida pueden sernos útiles o inútiles.

La PNL, al tener la vista puesta en el futuro, se pregunta sobre qué es aquello que le va a servir a la persona, que va a contribuir a que esté más cerca de su plenitud y de su realización. Por ello, uno de sus principales objetivos es el cuestionamiento de ciertos aprendizajes (creencias, mitos, dogmas, dichos, etc.), que la persona tiene interiorizados a través de la socialización, y su actualización por otros que le sean de utilidad en su vida presente

La palabra “neuro”, la cual proviene de neurología, tiene relación con nuestra manera de procesar los aprendizajes, es nuestra inteligencia somática, nuestro instinto, nuestra intuición. Es lo no lingüístico.
Y, por último, la palabra “lingüística” se refiere al lenguaje, a la experiencia comunicativa integral. Esto significa que no sólo tiene peso el qué se dice o no se dice, sino el cómo se dice, los gestos que acompañan esa expresión, los silencios, el tono de la voz o la postura de quien habla. Y, en el marco del lenguaje, se engloba aquello que es puramente descriptivo de una realidad concreta como también todas las creencias, interpretaciones, suposiciones, generalizaciones, proyecciones y dogmas.

La unión de los dos enfoques supone una mayor potencia y resultados más eficientes para la persona. El proceso de Coaching sería el acompañamiento desde el estado actual del/de la coachee hasta la consecución de su estado deseado, es decir, hasta que logra el cambio; y la PNL la metodología utilizada para lograrlo.

El proceso de Coaching con PNL consistirá en la correcta formulación de uno o varios objetivos y el acompañamiento hacia su consecución, gestionando las diferentes dificultades o dudas que surjan en el camino

Cuanto más se acerque el/la coachee a su objetivo, más se encontrará en el llamado estado de flujo, que supone un estado donde la persona se siente mucho más auténtica, donde siente que “está donde tiene que estar y haciendo lo que tiene que hacer”. El estado de flujo es un estado de tranquilidad, facilidad y no necesidad de esfuerzo.

Me gusta definir el papel de la PNL Coach como una facilitadora de cambios, como guía para la búsqueda del cambio que la persona desea. No es una “solucionadora de problemas profesional”, ya que no te va a ofrecer soluciones. Te va a invitar a que investigues cuál es el mejor camino para ti, ofreciéndote apoyo incondicional y herramientas para el cambio. Una PNL Coach te acompaña, facilita que tomes contacto con tus recursos y que desarrolles las actitudes y comportamientos adecuados para conseguir los objetivos y cambios que deseas.

En definitiva, sería como acompañar a la persona para que ésta sienta que está haciendo un viaje a un país nuevo con un buen mapa y todo lo que necesita para disfrutarlo a tope

La actitud de la PNL Coach es también un valor añadido. Implica una aceptación incondicional de la persona, capacidad de empatía y congruencia personal de la coach. La relación que se establece es de igualdad entre coach y coachee. Su actitud es así mismo humilde, enfocada a que el/ la coachee busque su realización y, para ello, le confrontará e invitará a salir de su zona de confort y a buscar nuevas posibilidades desde la libertad y la responsabilidad.

¡Ganas de sentirte mejor! Al fin y al cabo… ¿por qué resignarnos y continuar con una vida que no nos hace felices o que puede mejorar en ciertos aspectos?

Los seres humanos estamos preparados para el cambio y estamos aquí para aprovechar la vida. Tenemos todos los recursos y capacidades que necesitamos para vivir de una manera óptima

Podemos ampliar nuestra manera de ver el mundo y nuestras posibilidades. Somos capaces de identificar viejas creencias que nos están limitando y elegir otras que nos abren un mundo de oportunidades. Podemos vivir de forma coherente con nuestros valores y visión de la vida.

En tu proceso de Coaching tú pones las ganas y yo te acompaño en el camino hacia ti misma/o, tus objetivos y tu felicidad.

El Coaching es un proceso de acompañamiento por parte de una persona profesional del Coaching (coach) a una persona o grupo de personas (coachees) con el objetivo de transitar desde un estado actual hasta un estado deseado.

Suelen ser procesos cortos y eficientes. La vista siempre está puesta en el futuro y se dirige a personas que, aunque puedan estar pasando momentos delicados o difíciles, no tienen ningún trastorno psiquiátrico o psicológico

En este camino se facilitan nuevos aprendizajes, son cuestionados aquellos que han quedado obsoletos y se invita al/a la coachee a conectar con sus recursos internos para que pueda plantearse, desde esa potencialidad, sus retos. Asimismo, se trabaja en la identificación de los paradigmas, creencias y dinámicas de funcionamiento que dificultan el desarrollo del potencial de la persona.

El Coaching no es, por el contrario, una terapia cuya finalidad sea resolver problemas de personas con dificultades o con algún trastorno psiquiátrico o psicológico. Tampoco supone un proceso de asesoramiento o de consultoría en los que se aporten consejos o se dirija hacia una manera específica de actuar al/a la coachee. No es, asimismo, un proceso de formación que implica una relación vertical en la que la coach vierta una serie de contenidos sobre el o la coachee, sino más bien un camino donde se facilita que éste/a encuentre y descubra sus propios recursos y camino óptimo.